BLOG COMPLEMENTARIO

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19 oct 2014

INDICE SECCIÓN 12

El entorno emocional
 
                     1201.- ¿Qué rige nuestra forma de actuar?

                   1202.- Test 3.- Locus de Control
 
                   1203.- Test 4.- Impulsividad  
 
                   1204.- Comentarios adicionales al Test de Impulsividad 
 
 
 
 
 
 
 
 

30 sept 2014

1204.- COMENTARIOS ADICIONALES AL TEST DE LA IMPULSIVIDAD




En el próximo capítulo entraremos en el tema de la Inteligencia Emocional (I.E.);  pero antes, como ya muchas/os habréis realizado el Test de Impulsividad o “libertad emocional”, creo conveniente hacer unos comentarios finales sobre el mismo.
En la versión original que yo recibí de este test la clasificación final se establecía en los siguientes niveles:


Nivel mínimo, o  “Témpano emocional”
Nivel medio, o  “Reservado”
Nivel alto, o “Volcán en erupción”

Niveles o denominaciones que yo he preferido  “diluir” un poco de esa terminología tan expresiva y comprensible pero, quizás, un poco extremada.

No obstante, las características  “de comportamiento” que atribuían a esos tres niveles sí me parece interesante que las conozcáis, pero teniendo siempre presente que  -en mi opinión-  nuestro comportamiento no suele ser tan evidente en uno u otro tipo sino que puede haber “mezcla”  de todos ellos, aunque sí es cierto que para lograr los objetivos de este Curso es fundamental que conozcamos y aceptemos cuáles son nuestros habituales parámetros de comportamiento.

Pues bien, los comentarios que caben hacer para los tres citados niveles serían:

Nivel mínimo :  Debe preguntarse  por qué no expresa sus emociones: si por un excesivo control, o por incapacidad para expresarse. No olvide que la "represión" de nuestros sentimientos no es buena ni física ni psicológicamente.  En cualquier caso, trate al menos de ver si esta conducta le reporta alguna ventaja, y si es consciente de ello. Pero nunca olvide que la empatía es importante y quizás los demás no aprecien mucho su frialdad.

Nivel medio : Probablemente Vd. es suficientemente emocional, pero se controla en sus expresiones ante los demás. Un análisis más extenso le permitiría precisar y valorar cuáles son las situaciones en las que se manifiesta más su emotividad, y cuáles en las que se controla respeto a los demás y a sí mismo; condicionantes sociales; intereses, u objetivos concretos…

Nivel alto : Tiene Vd. todo el potencial deseable para vivir satisfactoriamente su vida emocional, pero es probable que en algunos momentos tenga que pagar un precio alto por ello; principalmente en relación con las personas que no piensen y sientan como Vd.  No olvide que los demás también quieren sentirse a gusto según sus propias emociones. No puede imponer las suyas 


Bien, y finalmente, mi más particular reflexión sobre la impulsividad o libertad emocional

En un trabajo científico, universitario, académico, debería documentar, explicar ampliamente los diversos caracteres respecto a la impulsividad ; pero como de esto se habla en la Segunda Parte de este Curso (Autoconocimiento), no voy a entrar ahora en ello. Pero como suele decirse: una imagen vale más que mil palabras, y la imagen que os traigo es la siguiente


¿Os acordáis de esta escena de la película Ben-Hur?

Se trata de la primera vez que Ben-Hur llega, en compañía de Baltasar, al campamento del jeque árabe y ve cómo se está entrenando su cuadriga para la carrera. En el momento que la cuadriga va a entrar en una curva Ben-Hur le comenta a Baltasar : “Se van a salir”, y efectivamente eso sucede. Luego, cuando Baltasar le dice al Jeque que Ben-Hur lo anticipó antes de que sucediese, el Jeque le pregunta cómo lo sabía, y Ben-Hur le contesta: Porque los caballos estaban mal colocados: el más lento va por la parte de afuera, y el más rápido por la de adentro, por lo que éste arrastra a los demás hacia afuera.

Pues bien, el ser humano podemos verlo como esa cuadriga: tenemos dentro de nosotros todos esos impulsos que nos llevan a una acción súbita y a acciones más reflexivas, a acciones de pura satisfacción para nosotros y a acciones pensando más en los que nos contemplan, y lo que tenemos que hacer es saber gestionar adecuadamente todos esas posibilidades de la forma más conveniente en cada situación y objetivos que nos propongamos.



















26 sept 2014

1203.- TEST 4.- DE IMPULSIVIDAD



Os traigo el test anunciado para medir de una manera sencilla lo que podríamos denominar  “nivel de impulsividad”
 
Es común que socialmente identifiquemos a las personas “impulsivas” con aquellas que “hacen las cosas sin pensar”. 

Y aquí ya se encuentra un ejemplo que siempre debemos tener presente en todas nuestras relaciones personales: la diferencia importante a la hora de “interpretar” el significado que damos a ciertas palabras o expresiones. 
  
Así
·           *.-"No pensar” puede significar hacer las cosas demasiado pronto, demasiado deprisa, sin reflexión absoluta. (presente-real)
·           *.- Pero hay otro nivel de reflexión que se pone de manifiesto cuando nos dicen algo así como  “es que no piensas en las consecuencias”, o “no tienes en cuenta lo que puede pasar” (futuro)

Si volvemos a leer lo anterior, probablemente captemos fácilmente el engaño que hay a la hora de “valorar socialmente” a alguien como “impulsivo”, o “alocado”, o “no reflexivo”

¿Es que todas las personas tienen la misma capacidad / velocidad intelectual y reflexiva?. ¿Es que no hay personas que “ven” las cosas tan claras que no tienen que pasarse tiempo y tiempo reflexionando qué es lo que conviene hacer?

Y las “consecuencias”, “lo que puede pasar”, ¿no pueden ser temores o miedos puramente personales de los que así “critican” a otros?

Finalmente, hay personas que dan tantas vueltas a las cosas, que analizan todo hasta tales extremos, que llegan a ser incapaces de tomar decisiones eficientes en tiempo y forma. Y, cuando estos “reflexivos” toman sus decisiones, ¿en virtud de que factores los toman?, ¿por sus sentimientos y convicciones propias, o en virtud de una sobrevaloración de criterios externos?


Bien, aquí tenéis una primera imagen del test.  ¿Os dais cuenta del título del mismo?



Como os señalé en 1201, el punto más importante del “Proceso de Gestión Emocional” es darnos cuenta de nuestra actual posición del “Locus de Control”, darnos cuenta de quién está dirigiendo realmente nuestra vida. Este test está encaminado a complementar esta toma de conciencia que comenzamos con el Test 3.- anterior



Como veis, consta de 20 preguntas que se contestan con cuatro posibilidades indicativas de la frecuencia con la que sentimos o actuamos de las formas que reflejan las preguntas.
Las puntuaciones solo pueden ser de 1 a 4, y mientras no estén contestadas las 20 preguntas no se calcula la puntuación. 

Finalmente se expresa mediante porcentajes y colores distintivos el nivel de “Libertad Emocional” que tenemos en estos momentos

Insisto una vez más: todo esto no son más que pequeñas ayudas para que vayamos conociéndonos; en concreto, en esta segunda sección, lo que pretendemos es ir definiendo nuestro entorno emocional.

Así que, en base a los resultados de este test, las preguntas que uno debe hacerse son:
   1ª.- ¿Creía que era más / menos impulsiva/o?
   2ª.- Y esa disparidad con lo que creía, ¿me produce cierto malestar, o por el contrario,
         cierto bienestar?, ¿y por qué?

Os recuerdo que para disponer del Test debéis mandarme un email solicitándolo

Así mismo, quien quiera saber por qué ha podido salirle la puntuación y nivel que le resulte, puede mandarme el test resuelto y yo le explicaré los significados de las respuestas a las diferentes preguntas.










25 sept 2014

1202.- TEST 3.- TEST LOCUS DE CONTROL

Hoy os traigo un test sobre el "Locus de Control", es decir: el punto en que situamos el sentimiento de control de nuestra vida: la medida en que sentimos que nuestro destino está en nuestras manos y somos responsables de nuestros actos y actitudes, o, por el contrario, sentimos más que nuestra vida se mueve como marionetas al albur de los demás o de los acontecimientos.


Antes de hacer el test leed el documento  "A PROPÓSITO DE LOS TEST"  porque así comprenderéis mejor que los resultados de estos test son simples elementos de ayuda para que tomemos consciencias de nosotros mismos y del camino que hemos de seguir.

Ya sabéis que cualquier duda sobre el contenido del test, o consulta sobre el significado de sus resultados, estoy a vuestra absoluta disposición a través del email carlosgestemo@gmail.com

Bien, este test está basado en la Escala de Rotter, quien la publicó en 1966, y desde entonces se ha utilizado de diversas formas para valorar el sentido del Locus de Control. Al comienzo del test se explica su adaptación y cómo responder a las 29 preguntas de que consta


 Las respuestas solo admiten valores "a"  o "b", pero tanto en mayúsculas como minúsculas

Hasta que no están respondidas las 29 preguntas no se activa la puntuación


Cuando se completan las 29 sale la puntuación total y el baremo de escala comparativo




El próximo test será sobre nuestro grado de "Espontaneidad", y con ello estaremos en condiciones de tener una noción de cuál es nuestra postura inicial sobre si nuestro comportamiento se rige más por nuestra cabeza o por nuestro corazón, o por ambos, tal como se exponía en 1201
















21 sept 2014

1201.- ¿QUÉ RIGE NUESTRA FORMA DE ACTUAR?



Bajo la denominación de “EL PROCESO DEL LOGRO DE LA FELICIDAD” con la que identificamos la Primera Parte de este Curso, en la primera sección fijamos un básico punto de partida, cuál era el concepto de “Gestión”, que se integraba por estos cuatro pasos o elementos:

  •  La fijación o determinación de un objetivo
  •  Los recursos para obtener dicho objetivo
  •  Los procedimientos para lograrlo
  •  La responsabilidad de los resultados

Pues bien, en la sección 11 tratamos de definir el objetivo del proceso: la felicidad o bienestar . Ahora, en esta segunda sección (12), que denominamos “El Entorno Emocional”  comenzamos a conocer los “recursos” con los que contamos:  “las emociones”  y la “Inteligencia Emocional” (I.E.  de ahora en adelante)

La siguiente imagen (pincha si quieres verla más grande) podría darnos una idea de qué es lo que vamos a trabajar: ¿qué rige nuestra forma de comportamiento?, ¿en qué medida nos influye el entorno exterior? ¿gira todo hacia el objetivo central o las fuerzas exteriores pueden desintegrar este círculo?



En definitiva, vamos a adentrarnos en la cuestión básica de todo este curso: “El Locus de Control”: ¿Quién gobierna mi vida? ¿Soy, me siento gestor (y responsable) de mis actos, de mis sentimientos, de mis pensamientos?....o lo atribuyo a menudo a los demás, o a los acontecimientos?


Y para comenzar voy a hacerlo con un par de pensamientos que enlazan con la sección anterior, ya que relacionan la felicidad con nuestra actitud y acciones:


Y yo personalmente suelo traducir lo anterior en esta máxima 




Bien, ¿cuál es la pregunta que siempre hacemos (o nos hacemos) en esta cuestión? 

Pues si actuamos más con la cabeza o con el corazón; … y tal como muestra la imagen adjunta, educacionalmente estamos acostumbrados a decir que  ¡!como actuemos con el corazón vamos listos!!.  
Pero  ¿tienen esta imagen y la frase anterior realmente algo de cierto? ¿Es “bueno”,  “mejor” actuar con el cerebro que con  el corazón? 

Y aún me planteo la pregunta de otra forma:  ¿Es realmente posible gestionar nuestra vida, actuar-decidir, solo con el corazón, o solo con la cabeza? 
Por lo que popularmente se mantiene, y por lo que vinieron defendiendo muchos eruditos hasta finales del siglo pasado, parece que sería así

Mirad, por ejemplo lo que dice al respecto de la  “no felicidad”  nuestro afamado filósofo José Ortega y Gasset

Pero yo (atrevido de contradecir a tan ilustre pensador) digo que nuestra  “no felicidad” se debe a vivir con esa necesidad educacional de “tener que elegir” entre cabeza y corazón. Somos seres racionales y debemos utilizar nuestras capacidades intelectuales y de raciocinio en toda la medida que podamos; pero somos al mismo tiempo seres emocionales, y en la medida en que aceptemos nuestra emocionalidad podremos gestionar mucho mejor nuestra vida. 

Indudablemente, no es que esto pueda afirmarlo yo por puro planteamiento filosófico, sino porque los avances en el conocimiento neuronal y del funcionamiento del cerebro, y sus efectos en la nueva psicología y psiquiatría permiten afirmarlo así


Veamos el siguiente vídeo de la serie “Redes”



 
Como este curso es un  “curso-blog” y no una lección en las facultades de Medicina o de Psicología, ni un master neurocientífico, no vamos a profundizar mucho más en este aspecto tan técnico. Yo creo que con el vídeo anterior, y las tres imágenes siguientes de nuestra estructura cerebral y de los centros de la emocionalidad, creo que será suficiente para seguir avanzando en el proceso

Dichas imágenes nos muestran la arquitectura “del cerebro” … que realmente consiste en tres sistemas cerebrales, que caracterizan un desarrollo evolutivo:
  • El primer sistema, consiste en el cerebro reptiliano (complejo estrial y los ganglios basales), con la cual se pueden observar emociones primitivas como la agresión y el miedo. Se caracteriza por ser asiento de la inteligencia básica, es la llamada inteligencia de las rutinas, rituales, parámetros. Sus conductas, en la mayoría, son inconscientes y automáticas.
  •  El segundo sistema es el antiguo cerebro de mamífero, el cual aumenta las respuestas emocionales del cerebro reptiliano como la agresión, además de elaborar las emociones sociales. Este sistema cerebral (Sistema Límbico) integra el hipotálamo, tálamo, hipocampo y la corteza cingular con estructuras importantes como la amígdala y la corteza prefrontal.
  •  El tercer sistema, el nuevo cerebro de mamífero consiste en la neocorteza, la cual representa la interfaz de la emoción con la cognición.
A su vez, el Neocortex, que es el cerebro humano más evolucionado, se subdivide en dos hemisferios (izquierdo y derecho) con funciones específicas:
  •  Hemisferio izquierdo: Asiento de la inteligencia racional, es secuencial, líneal, paso a paso. Posibilidad de razonar y relacionar los pensamientos en forma secuencial y lógica.
  •  Hemisferio derecho: Inteligencia asociativa, creativa e intuitiva. Holístico, libre de expresar los sentimientos, se relaciona con el mundo de las sensaciones y emociones más que con los códigos verbalmente lógicos






¿Creéis que hay algún otro centro origen/recepción de nuestras emociones, diferente de esta zona neuro-cerebral, y que realmente nos influya en nuestra forma de actuar?...
 
….contestaros…..

 …¿y qué opináis, por ejemplo de …..




 Mirad, una de las razones principales por las que empecé a desarrollar este curso y a difundirlo fue por las sensaciones de consciente felicidad que yo he ido experimentando en mi vida al ir descubriendo los mecanismos que me permitían sentirme en mayores situaciones de bienestar, y una de ellas ha sido, precisamente, el saber escuchar a mi cuerpo, y  (yo) en concreto a mi estómago.
Cuando estoy ante una toma de decisiones, ante una elección, y me doy cuenta que estoy "dando demasiadas vueltas al tema en la cabeza" me pongo la mano en el estómago y en seguida siento tranquilidad, paz, alegría, y mariposillas, o, por el contrario, nervios, desasosiego, temor, inquietud. Y siempre que me he dejado guiar por estas sensaciones, siempre me han salido bien las cosas.



Esto, de alguna forma, respondería a los planteamientos del  neurólogo portugués Antonio Damasio y sus  “Marcadores Somáticos” en su obra “El error de Descartes”

Como sabemos a Descartes se le atribuye la famosa frase “cogito ergo sum”. Para él, el hombre sólo se explicaba por su mente y su raciocinio. Si un hombre decidía racionalmente actuaba como tal; si no, es que las pasiones se habían apoderado de él

Por el contrario, Damasio defiende la teoría que todo el cuerpo es un todo único e integrado, y que es imposible percibir, sentir, pensar y recordar de forma independiente. 
Por eso, defiende que en nuestro cuerpo están marcadas todas nuestras experiencias y que en base a ello también decidimos.


 Bueno, vamos a dejarlo de momento aquí. Quedémonos con la posibilidad de que nuestra acción, nuestro comportamiento, puede estar influido por varios factores integrantes de nuestra compleja naturaleza, y no por esa "dualidad" --al parecer incompatible--  que tanta falta de felicidad, de bienestar, nos proporciona

Para el próximo día voy a tratar de traeros algún test sobre lo visto hoy.